21 ago 2026
El “error tecnológico” que tiene nombre y apellido en la Sedatu
Hay errores y hay errores. El que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano informó el pasado lunes 10 de agosto —pagos incorrectos de la primera quincena de agosto por un supuesto “error tecnológico”— parece tener poco de tecnológico y mucho de humano.
Según reportes de los propios trabajadores, detrás de la dispersión fallida estaría María Teresa de La Paz Theurel, quien apenas dos semanas antes se incorporó a la Dirección General de Programación y Presupuesto. Llegó procedente del equipo cercano de Alonso Cacho Silva, el poderoso jefe de oficina de la Sedatu. Y no llegó sola: se le señala en colusión con Claudia Liliana Sánchez Carmona, titular de la Unidad de Administración y Finanzas, a quien siempre se le ve de la mano del jefe de oficina cuando se trata de operar recursos.
Lo que debió ser un movimiento controlado terminó dispersando la nómina de manera errónea: depósitos que llegaron a nombre de otra persona. La incapacidad o la inexperiencia de quien ejecutó el proceso, dicen los afectados, provocó un desastre que ni en los peores tiempos de la administración pública federal se había visto con tal alcance.
Ahora la instrucción que baja desde la UAF es clara: recuperar el dinero cuanto antes, acosando a los trabajadores, entregando listas con nombres, montos y hasta cuentas personales. Como si ellos fueran los responsables del desorden.
Los sindicatos y el personal ya se organizan. No solo en oficinas centrales: el problema llegó a todas las representaciones estatales, incluidas aquellas donde hace meses ya se protestaba por salarios y viáticos atrasados.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho cero tolerancia a la corrupción. Sin embargo, perfiles como Alonso Cacho Silva, María Teresa de La Paz Theurel y Claudia Liliana Sánchez Carmona siguen operando sobre el patrimonio que, según la propia Presidenta, es del pueblo de México.

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